Las técnicas de acceso y posicionamiento en altura mediante cuerdas se aplican y desarrollan en una gran variedad de sectores y ámbitos laborales, gracias a su principal característica: la transversalidad. El sector petroquímico es, sin duda, uno de los más destacados: en él trabajan empresas asociadas a ANETVA, como La Línea Vertical (La Línea, Cádiz), Accés Vertical (Hospitalet, Barcelona) o Salvador Vertical (Burriana, Castellón). “Nuestros técnicos especializados permiten a nuestros clientes cumplir con exigencias legales en revisiones, reparaciones o inspecciones, por ejemplo, en zonas de difícil acceso, donde aunque sea complicado acceder de forma segura, hay que llegar para realizar esas labores”, explica Carlos Martín, socio administrador de La Línea Vertical.

 

 

El sector petroquímico, un escenario donde el trabajo vertical es “exigente pero fundamental”

Imagen cedida por Accés Vertical

El sector petroquímico, un escenario donde el trabajo vertical es “exigente pero fundamental”

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“Nuestro trabajo consiste en trabajos donde la urgencia impide otro método de acceso, pero se sigue requiriendo el cumplimiento de las normas de seguridad”, resume Carlos Bodi, director general de Andamios Salvador. “Aplicamos un plus de medidas preventivas para hacer después infinidad de trabajos –describe Alex Pujol, director de operaciones de Access Seguridad Vertical–, desde ensayos no destructivos, comprobación de espesores o pruebas de anclaje hasta cualquier tipo de rehabilitación en ámbito industrial, a veces soldaduras o tratamientos estructurales”.

Tareas de gran exigencia en entornos de riesgo

El trabajo vertical es, sin duda, fundamental en plantas químicas y refinerías. “Todas las fábricas del sector tienen en mayor o menor medida situaciones de difícil acceso que necesitan solución –relata Carlos Martín–. Desde torres de destilación, reactores, tuberías de proceso, instalaciones de carga y descarga de graneles, pantalanes, tanques”. Entre todas estas instalaciones industriales, Alex Pujol, por ejemplo, destaca las antorchas. “Las antorchas de las petroquímicas, lo que son las chimeneas industriales –aclara–. Ahí lo que hacemos es adecuar los accesos, por ejemplo. Para ello se requiere instalar escaleras. O a nivel de señalizaciones, arreglamos las balizas de iluminación. También podemos hacer, rehabilitación de todo tipo. Si es un fuste de acero, pues a lo mejor se tienen que dar tratamientos antioxidantes y aplicación de pinturas. Si son de hormigón, pues se tienen que regularizar los espesores con morteros de reparación”.

 

El sector petroquímico, un escenario donde el trabajo vertical es “exigente pero fundamental”

Imagen cedida por La Línea Vertical

El sector petroquímico, un escenario donde el trabajo vertical es “exigente pero fundamental”

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No solo hay que acceder a entornos de riesgo, sino que, además, hay que ejecutar tareas muy específicas, como “labores de limpieza, inspección y puntuales trabajos mecánicos”, según enumera Carlos Bodí desde Andamios Salvador, en Burriana. Más al sur, Carlos Martín, socio administrador de La Línea Vertical, señala en pleno Campo de Gibraltar tareas tan exigentes como “ensayos no destructivos, mantenimiento de instalaciones y apoyo a la seguridad en paradas industriales”. Alex Pujol, director de operaciones de Access Seguridad Vertical, añade: “De lo que se trata es de arreglar, de reparar, de adecuar las instalaciones, para que se pueda hacer un buen uso de ellas y eso es a lo que vamos nosotros. Para hacer todo esto requerimos de unos medios de acceso muy específicos y unas medidas de evacuación, también, muy técnicas. Para eso tenemos toda la capacitación del programa formativo de ANETVA”.

Altas exigencias de seguridad y planificación

La industria química y del refino es uno de los sectores de mayor expansión, con un incremento mundial cercano al 4,5% en una década. Las plantas de fabricación de productos químicos o las refinerías petrolíferas conforman, como dice Carlos Martín, “un sector muy exigente a nivel preventivo, dados los importantes peligros que existen en dichas fábricas que se añaden a los propios de nuestra actividad. La mayor dificultad suele estar al principio, hay que saber explicar bien nuestro trabajo, que lejos de incrementar situaciones de riesgo, las reduce”.

Pese a la dificultad de trabajar semejantes escenarios industriales, Alex Pujol señala: “Nada es difícil si uno lo sabe hacer. Uno se tiene que preparar. La base de todo es la planificación. Si uno planifica bien, quiere decir que piensa antes de actuar, pues vamos a realizar unos buenos accesos, a instalar sistemas de evacuación, a pensar por fases cómo vamos a ejecutar cada una de las tareas. Si tú lo preparas todo bien, luego no tiene por qué haber dificultades. Las dificultades pueden surgir durante el curso de la obra, pero todo eso es normal”. Siempre teniendo en cuenta lo que añade Carlos Bodi: “La urgencia de las actuaciones requiere una alta capacidad de recursos humanos materiales y organizativos”.

El sector petroquímico, un escenario donde el trabajo vertical es “exigente pero fundamental”

Imagen cedida por Accés Vertical

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Mayor reconocimiento y una formación “primordial”

¿Reconoce el sector petroquímico la importancia del trabajo vertical? “Sin duda. El trabajo vertical ha supuesto un incremento de la seguridad en operaciones complejas y una importante reducción de costes, además de darle más flexibilidad a la industria petroquímica a la hora de sus planificaciones”, contesta Carlos Martín desde La Línea Vertical. “Sí. De hecho, es un sector que requiere el trabajo vertical –responde Alex Pujol en Access Vertical–. Es decir, de equipos preventivos de rescate y de unas técnicas muy especializadas para poder desarrollar los trabajos en esos entornos. Aunque no es lo mismo trabajar en un edificio que en un entorno petroquímico, hay muchos más riesgos a la hora de acometer nuestra actividad”. Carlos Bodi, desde Andamios Salvador, es crítico: “No del todo, las exigencias de los departamentos de producción y/o seguridad son altos, pero el departamento de compras, por desconocimiento, no posiciona este trabajo como se merece”.

Un trabajo donde “la formación continua y el entrenamiento”, como describe Bodi, es “primordial”. Alex Pujol está de acuerdo: “La formación tiene para nosotros una importancia básica y elemental. Sin ella no sería posible desarrollar nuestros trabajos”. Carlos Martín amplía este punto de vista: “Sólo disponiendo de una plantilla bien formada se puede trabajar con seguridad, y en un sector tan especializado y con peligros adicionales para los trabajos verticales es completamente imprescindible dicha formación para trabajar cumpliendo los exigentes protocolos del sector petroquímico”. Aunque, además, insiste el socio administrador de La Línea Vertical: “Hay que remarcar que la formación en trabajo vertical debe complementarse con otra adicional y específica del sector petroquímico: planes de emergencia, espacios confinados, atmósferas atex o permisos de trabajo. La formación es seguridad”.