«Que la sociedad está cambiando y el futuro cada vez es más incierto ya es un hecho». Así lo afirma Francisco Diéguez, director general del Instituto de Tecnología de la Construcción, a partir del reciente informe Euroconstruct. “Si analizamos los últimos cinco años, podemos decir que el 2019 marcará un antes y un después. Cerramos un ciclo que empezó en 2016, en el que la construcción ha crecido por encima del crecimiento del PIB, por tanto, se puede decir que el sector de la construcción es uno de los motores que ha ayudado en el crecimiento económico”, añadió Diéguez.

Las perspectivas de Euroconstruct es que el sector de la construcción está aflojando el ritmo en toda Europa. “La alegría tras «salir» de la crisis se ha ido amortiguando con el tiempo y vemos que la toma de decisión se ralentiza provocando que el dinero no fluya con la rapidez esperada. De un crecimiento anual medio del 3,6% en la construcción en Europa en 2017-2018, hemos pasado a uno del 2,3% para 2018-2019. La expectativa para el período 2020-2022 es la que preocupa ya que los expertos la sitúan en un crecimiento del 1%”, interpreta la consultora Search&Drive.

La construcción entra en un ciclo de desaceleración entre 2020 y 2022

Esta misma consultora interpreta que “a pesar del clima de vulnerabilidad de nuestra economía, se espera que el crecimiento de la construcción se vaya desacelerando de forma progresiva, no brusca”. Eso significa una previsión del 3,1% en 2020 se pasará al 2% en 2021 y 0,7% en 2022. Hay que tener en cuenta que para 2019 la previsión, aún por encima del PIB, de crecimiento fue del 4,6%. Según la Encuesta de Población Activa del INE correspondiente a 2019, el pasado diciembre había 1.284.000 de personas trabajando en el sector de la construcción, la cifra más alta desde el último trimestre de 2011.

Sin embargo, ya hay signos evidentes de desaceleración. La construcción ha sido uno de los sectores que ha concentrado más suspensiones de pago durante el año pasado. Los subcontratistas y transportistas están entre los principales perjudicados. La patronal FENADISMER es la que ha lanzado la alarma.

En el estudio publicado este mes de enero por la consultora Informa, relativo a los concursos y disoluciones correspondientes al año 2019 en los diferentes sectores de la actividad, se observa que el sector de la construcción ha sido uno de los que más han concentrado suspensiones de pago durante el año pasado, en concreto el 20´50% del total, siendo especialmente significativo el aumento experimentado en diciembre de 2019 en relación al año anterior, en concreto un 22´58%.

La construcción entra en un ciclo de desaceleración entre 2020 y 2022

Aún así, la previsión de la red Euroconstruct por subsectores es que la vivienda alargará su ciclo positivo pasando del 9,5% de 2019 al 6% en 2020. En cuanto a la edificación no residencial, pasará del 5% en 2019 al 3% en 2020. La ingeniería civil que en 2019 ha tenido un crecimiento del 1%, se prevé que crezca hasta el 2,5% en 2020. “En conclusión, se prevé en España un ligero crecimiento que será menor del habido en 2019 pero superior a la media europea”, concluyen en Search&Drive.

La consultora, de forma genérica, propone tres acciones: mejorar la organización interna aumentando la eficiencia a través de implantar procesos y conformar un equipo compacto y comprometido, reforzar la imagen externa con un posicionamiento claro y al tiempo diferenciador con respecto a la competencia y, finalmente, apostar por la innovación, la tecnología, la digitalización de las empresas y la inteligencia artificial para poder ser más ágiles.